La relación que YHVH quiere establecer con la humanidad, está delineada en la Torah, paso a paso, pieza por pieza. Miles de las piezas de Sus “rompecabezas” encajan perfectamente para formar una imagen clara del plan de Elohim, y al igual que un rompecabezas, el conjunto de ellas es mucho más maravilloso que la suma de las partes.
Es un retrato del amoroso Creador, cuyas reglas están ahí para enseñarnos de Su amor, para protegernos, para consolarnos, y para mantenernos sanos física y espiritualmente. Por consiguiente, no debe sorprendernos que nuestro Elohim se enoje con aquellos que confunden Sus instrucciones. El nos advirtió acerca de dicha gente: “Guardaos de los falsos profetas… “y nos explicó como conocerlos: “Tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a estos evita” – 2Timoteo 3:5. Puedes identificarlos por sus actos así como identificas a un árbol por sus frutos – “Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? Un árbol saludable produce buenos frutos, mientras que un árbol enfermo produce malos frutos. “Por tanto, todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado en el fuego” – Mateo 3:10. Y ¿cuál es el fruto? Pablo lo define claramente en Gálatas 5:22 – “Mas el fruto del Ruaj es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Y los frutos del árbol malo también están enumerados en esta Escritura – “adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes” – Gálatas 5:19-21. Esta lista de los Escritos Apostólicos, no contradice en nada la Torah, pues el mismo Elohim la inspiró. Yeshua habló de la diferencia entre hacer cosas buenas y obedecer a YHVH, no son necesariamente lo mismo. No toda la gente religiosa es buena, ni hace sus actos en obediencia a YHVH. Muchos actos de los llamados religiosos son fruto de su propia interpretación o suposición de lo que es bueno y no de lo que YHVH ordena. Pueden decir: Señor, Señor, mas no obedecer al Padre que está en los Cielos – “Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declarare: Nunca os conocí; apartaos de mi, hacedores de iniquidad” – Mateo 22-23. La palabra iniquidad viene del griego – G458 = Anomía = Ilegalidad / violación de la ley. Bueno, pero la profecía y el hacer milagros están entre los dones del Ruaj, y el echar fuera demonios es algo bueno. Sí, pero eso no significa que sean automáticamente la obra de Elohim. Yeshua lo dijo claramente – “Esta es la obra de Elohim, que creáis en el que Él ha enviado” – Juan 6:29. Nuestra fe en Yeshua, establece nuestra relación con YHVH, sin ella, todo lo que hagamos es podrida llaga. Yeshua es nuestro ejemplo de obediencia a seguir, y todo lo que El enseñó, fue Torah. En su encuentro con los discípulos que iban camino de Emaús, tuvo que recordarles las cosas escritas sobre El en la Torah, los Salmos y los profetas. Así que, todo aquel que enseñe que la Torah fue abolida, que no hay que obedecerla y se ufane de profetizar, hacer milagros y echar demonios, es poco probable que la obra sea de Elohim. Deuteronomio 13 habla de dichos profetas e insta al pueblo a no seguirlo ni creerle.
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