“Esforzaos y cobrad ánimo; no temáis, ni tengáis miedo de ellos porque YHVH tu Dios es el que va contigo; no te dejará, ni te desamparará” (Deuteronomio 31:6)
El desánimo es una de las armas más efectivas de Satanás; él sabe que desanimándonos nos hará ineficaces en la obra de YHVH. Una de las señales del desánimo, es una mente dividida, o el doble ánimo donde la persona nunca está segura en la toma de sus decisiones, y en todo lo que hace siente como si una sombra oscura cubriera su vida. El desánimo también lleva al juego de la culpa, donde la persona siente la necesidad de estar culpando a alguien más de todo lo malo a su alrededor, pero esa es la actividad más vacía y carente de resultados; nada se logra culpando a otros, no hay sanidad en ello, ni restauración. La ira, es otro indicio común del desánimo. Ésta, llena el corazón de amargura y deseos de venganza y finalmente lo lleva a la retaliación. Si deja a la ira hacer fiesta en su corazón, puede estar seguro que la depresión ira con ella. Nada de esto quiere YHVH en nuestro corazón, Él nos pide que nos esforcemos y cobremos ánimo. Si sentimos que el desánimo está haciendo nicho en nosotros, pidámosle al Padre que destruya todo rastro de esta semilla y nos llene de la confianza que necesitamos para vivir dando frutos para el Reino. SHABBAT SHALOM
Hay 3 invitados y ningún miembro en línea