“Porque en seis días hizo YHVH los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, YHVH bendijo el día de reposo y lo santificó” (Éxodo 20:11)
“Bueno es alabarte, oh YHVH, y cantar salmos a tu nombre, oh Altísimo; anunciar por las mañanas tu misericordia y tu fidelidad cada noche…” – Salmo 92:1-2. Es bueno alabar a YHVH, especialmente en el Shabbat porque es el día santo separado para este propósito. Y ¿por qué lo alabamos? Le damos gracias por todo lo que ha hecho en nosotros y por nosotros, por Su paz, por la provisión, por Su protección. Lo adoramos porque El merece toda la adoración, por Su amor y misericordia y por darnos a Yahshua para librarnos de la esclavitud del pecado. Este día debe ser un día lleno de alabanzas a Su nombre. Shabbat es un día para reflexionar en el gozo y paz que YHVH trae a nuestra vida y agradecerle porque diariamente nos da la victoria aun en los momentos de mayor adversidad, porque nos sostiene el la palma de Su mano. Es tiempo para meditar en Su maravillosa obra, es tiempo para renovar nuestras fuerzas en Su presencia y recordar quienes somos en el Mesías Yahshua. Es tiempo para ser ungidos con aceite fresco, con el Ruaj Hakoddesh, para poder vivir la semana que llega dando testimonio al mundo de Su presencia en nosotros. Shabbat es el día para “anunciar que YHVH mi fortaleza es recto, y que en El no hay injusticia” – Salmo 92:15. Shabbat Shalom.
Hay 31 invitados y ningún miembro en línea