“YHVH es mi fortaleza y mi cántico, y ha sido mi salvación. Este es mi Elohim, y lo alabaré; Elohim de mi padre, y lo enalteceré. YHVH es varón de guerra; YHVH es su nombre” (Éxodo 15:2-3)
El pueblo cruzó el mar, vio el gran hecho que YHVH ejecutó contra los egipcios y dice la Escritura que “El pueblo temió a YHVH y creyeron a YHVH y a Moisés su siervo”. Y Moisés y el pueblo cantaron y alabaron a YHVH. El pueblo había pasado una buena temporada viendo como YHVH ejecutaba juicios contra todos los dioses egipcios. Era necesario hacerlo, el pueblo había vivido 430 años rodeado de una sociedad idolatra y con plena seguridad se habían contaminado de su idolatría. YHVH tenía que mostrarle a Su pueblo que YHVH era UNO y uno Su Nombre. Ahora ya se encontraban al otro lado del mar, y de nuevo habían visto la liberación de YHVH. Cantaron, alabaron, dice la Escritura que Miriam la hermana de Moisés tomo pandero y junto con las demás mujeres danzaron, estaban de fiesta. Muchos se preguntan hoy en día ¿cómo pudo un pueblo que vio tanta maravilla, rebelarse tanto contra YHVH? Y yo pregunto: ¿era la sociedad de ese entonces más corrupta que nuestra sociedad? No lo creo. Según Mishnah – Eduyos 2:10, las plagas duraron más o menos 12 meses y mucho pueblo se convirtió a YHVH – Éxodo 12:38. Hoy vemos maravillas todos los días, vemos como YHVH nos protege en medio de un mundo en caos y corrupto y ¿alabamos, danzamos, cantamos? No la mayoría se queja por tener que separarse para YHVH y dejar el sistema. No hay mucha diferencia en ellos y nosotros. (Para meditar).
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