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Gota Diaria 24-03-2024

“Pero sed hacedores de la Palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos” (Santiago 1:22)

 

La diferencia entre el hacer y el oír o saber, radica en la mentalidad de la persona.  La Biblia en su lenguaje original, humanamente hablando, es producto de la mente hebrea.  Así que, la mentalidad hebrea de los tiempos bíblicos es bastante diferente a la mentalidad helenística occidental de la cual ha surgido la mayor parte de la teología de la iglesia.  La diferencia fundamental entre las dos mentalidades, está principalmente en el área del “saber” vs “hacer”.  La mentalidad hebrea está concentrada en la práctica, la griega en el conocimiento.  Para la mentalidad hebrea el objetivo final es una conducta correcta, para la griega el pensamiento correcto.  El deber y la conciencia estricta son las cosas más importante para la mente hebrea, para la griega el juego espontaneo y luminoso de la inteligencia.  La mente hebrea exalta las virtudes morales, la griega las subordina a las virtudes intelectuales.  El contraste es entre la práctica y la teoría, entre el hombre moral y el intelectual o teórico.  Esto nos ayuda a entender más porque las iglesias cristianas están tan enfocadas en la ortodoxia doctrinal, a expensas de la obediencia a la Palabra.  El por qué las guerras entre comunidades por la doctrina sana, como la llaman.  Una de las preguntas más comunes que te hacen cuando saben que sigues al Mesías es: ¿eres de sana doctrina? No te preguntan ¿eres obediente a la Torah?  Creer en Elohim y actuar éticamente deben ser inseparables.

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