• header1
  • header2
  • header3
Smaller Default Larger

Gota Diaria 19/06/2022

“Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad” (1 Juan 1:8-9) 

Muchos han malinterpretado el versículo 9, y han adulterado el mensaje del evangelio con una falsa enseñanza, diciendo que simplemente “aceptando ante el Mesías que eres pecador y pidiéndole que entre a morar en tu corazón, eres salvo”.  Es triste que la gente crea semejante tontería, como si por simplemente reconocer su condición va a ser curado.  Es absurdo, solo imagínese que usted va al doctor y solo porque el ponga un nombre a sus síntomas y usted acepte padecer de la enfermedad, ya se va a curar.  El término confesar implica mucho más que simplemente aceptar que soy pecador, debe incluir arrepentimiento y cambio de comportamiento.  “Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado.  Yeshua le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa…” – Lucas 19:8-9.  Zaqueo no acepto con palabras que era un tramposo y ladrón, lo hizo con hechos mostrando frutos dignos de arrepentimiento y cambiando de actitud.  Aceptar simplemente que eres pecador, no te salva.  Es el primer paso, luego debe haber arrepentimiento, restitución si es necesaria, y cambio de comportamiento, un cambio de 180° viviendo una vida digna en obediencia a los Mandamientos de Elohim.

Quién está en línea

Hay 18 invitados y ningún miembro en línea