“Orará a YHVH, y éste le amará” (Job 33:26)
Orar es; conversar, dialogar, es derramar el corazón, es descubrir el alma y dejar que a través de esa conversación el poder del amor de Elohim, sane heridas y restaure el corazón. Orar es cantar, es alabar, es adorar, es amar hasta que el mismo amor, Elohim, sea movido por la oración y conceda las peticiones del corazón. Orar es rendirse a Él, es aceptar Su voluntad, es establecer un vínculo entre tú y tu Padre Celestial. Un vínculo de amor y obediencia que nada ni nadie pueda romper y que te sostendrá en medio de cualquier situación. Orar es entrar al lugar Santísimo y allí en Su presencia, ante Su gloria, entregar todo sin reservas, despojarse de todo lo que impida que tu vida y la de Yahushua se fundan en una para siempre.
Hay 47 invitados y ningún miembro en línea