“Yo sé que mi Redentor vive” (Job 19:25)
Una experiencia es innegable, un concepto es refutable. Por eso el hombre con una experiencia jamás estará a merced del hombre con un argumento. Puedes tener muchas ideas acerca de YHVH, ser religioso con buenos argumentos, pero si la vida de YHVH no es una experiencia viva y real en ti, eres como una guitarra sin cuerdas, un barco sin timón, un peregrino sin rumbo, a la deriva, desprotegido y vulnerable a cualquier filosofía o doctrina que solo te dará más ideas sobre el Creador del Universo al cual no necesitas entender sino sentir, vivir en El, vibrar con Su amor, conocer Su Torah. Las ideas no dan vida, solo especulan, pero cuando te atreves a experimentar la magnitud, riqueza y poder de una vida en YHVH, nadie jamás podrá robarte lo que hay en tu corazón, pues has pasado de muerte a vida, ya no piensas, ahora sabes que sabes que Él es vida.
Hay 62 invitados y ningún miembro en línea