“Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos, y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” (Juan 8:31-32)
Hay gente que cree que puede hacer todo por ellos mismos, sin recibir guía ni instrucciones de nadie. Por ejemplo; empiezan a armar un equipo sin leer las instrucciones y solo cuando todos sus intentos fallan, y el equipo no funciona como debía, buscan las instrucciones y empiezan de nuevo. Muchos creyentes adoptan la misma actitud en su vida como seguidores del Mesías. Tratan de vivir sin ninguna instrucción, ignorando el manual (Torah), y solo cuando la vida se les desbarata, reconocen que algo están haciendo mal y para entonces, ya están metido en serios problemas. Otros buscan a Yahushua por la libertad que El promete y confunden la libertad prometida por el Mesías con la anarquía y vida sin parámetros, porque según ellos, Yahushua cumplió por ellos así que ellos son libres de toda norma, y luego no entienden porque YHVH no contesta sus oraciones. Juan 8:31-32 contiene una de las más importantes claves del problema. Por supuesto que Yahushua quiere que su pueblo viva Su libertad, Su sanidad, y el versículo claramente dice que “la verdad nos hará libres”, pero antes dice que la condición es permanecer en Su Torah, Su Camino, Su Enseñanza. Es decir, leyendo y aplicando las instrucciones. El discípulo no es alguien que simplemente cree en la verdad, sino alguien que la obedece. Podemos estar seguros de que YHVH cumplirá sus promesas, si nosotros cumplimos las condiciones.
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