"Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongue mi misericordia" (Jeremías 31:3)
Hablar o escuchar hablar del amor de YHWH es tan normal y lo tomamos como “frases de cajón”, orar repitiendo vanas palabrerías, o como decimos compartir. Pero si comprendiéramos la magnitud de Su Amor y Su consecuente misericordia, no nos quedaría mas que caer postrados a Sus pies en adoración, estupefactos al ver al Elohim Santo, Poderoso, al Creador del universo dándolo todo por nosotros. Esto solo podemos aprenderlo y experimentarlo en el piso, allí postrados reconociendo que no hay nada en nosotros que nos pertenezca, que todo absolutamente todo, lo que somos, poseemos y creemos ser, le pertenece a EL y que no solo somos producto de Su amor, sino también objeto de Su Amor.
Shabbat Shalom
Hay 20 invitados y ningún miembro en línea