“Y llamaron al ciego diciéndole: ten confianza; levántate, te llama. El entonces, arrojando su capa se levanto y vino a Yahushua” (Marcos 10:49-50)
Es la historia del ciego Bartimeo quien quería ser sanado, y entendió que no sucedería sin que algo cambiara. Requería dejar su zona de comodidad, y su vida normal de ser un ciego mendigo. Es sorprendente cuanta gente quiere ser sanada pero se resiste al cambio. Se aferran a su comodidad aun en una zona de incomodidad y enfermedad como es el sistema y el pecado. Bartimeo sabía que para ser sanado tenía que soltar la capa e ir a Yahushua. Seguro que se sintió vulnerable al dejar lo que conocía e ir a lo desconocido, pero tomo el riesgo y la luz llego a su vida. Ya no necesitaría mas la membresía de la comunidad de los ciegos mendigos, ahora veía, podía caminar a la luz del Mesías. Hace unos días tuve un tremendo lumbago, y pude comprobar lo difícil que es moverse de una posición y lo fácil que es permanecer en la posición que cree uno es la mejor aunque le cause dolor. Parece como si doliera más moverse aunque el movimiento fuera la solución. Es más fácil estar en la comodidad del sistema como reza el dicho “es mejor malo conocido que bueno por conocer”. Soltar la capa e ir al Mesías cuesta mucho, pero créeme el peor estado para un creyente, es estar muy cómodo. Toma el riesgo, suelta la capa y ven a Yahushua. ¡Shabbat Shalom!
Hay 12 invitados y ningún miembro en línea