• header1
  • header2
  • header3
Smaller Default Larger

Gota Diaria - Junio 6/2019

“Pero he aquí que yo la atraeré y la llevaré al desierto, y hablaré a su corazón” (Oseas 2:14)

El desierto no ofrece nada, dependiendo de las razones que nos lleven al desierto, sería como dejarlo todo por nada – o, en el mejor de los casos, dejarlo todo por YHVH.  Pérdidas, fracasos, engaños, decepciones, traiciones, etc., todo lo que al final ofrece el sistema, abre nuestro corazón al llamado al desierto, a dejarlo todo y en esa sequía, aridez y silencio, buscar a Elohim, escuchar Su voz.  YHVH tenía que sacar al pueblo de Egipto, del ambiente pagano egipcio y llevarlo al desierto para moldearlo.  El pueblo sufrió mientras YHVH los formaba y hacia de ellos Su pueblo – un pueblo con un estándar moral superior al de sus vecinos paganos.  En el Sinaí, entre truenos y relámpagos YHVH les da la Torah – Su plan, el mapa detallado para que se encontraran con YHVH todos los días y en toda circunstancia.  Ya vemos que los desiertos son necesarios, es allí donde YHVH habla a nuestro corazón, es desde allí que podemos contemplar el cielo y sus recursos, es allí donde podemos apreciar la grandeza del amor de YHVH y en esa aridez y soledad permitirle hacer Su voluntad en nosotros.  

Quién está en línea

Hay 19 invitados y ningún miembro en línea