“Salieron de Elim, y acabaron junto al Mar Rojo” (Números 33:10)
Aparte de la mención de esta parada en el libro de Números, nada hay registrado acerca de ella en Éxodo, sin embargo el hecho de que haya sido puesta en la lista, manifiesta que debe haber algo allí. Fue la parada número seis. El número seis en hebreo es la letra Vav que significa = añadir / afirmar / enganchar. La imagen de la letra es la de una estaca o clavija. Después de la parada junto al Mar Rojo, Números 33 registra cinco paradas más antes de que el pueblo llegara al Sinaí donde pasaría cerca de un año, recibiendo dirección de YHVH. Después de vivir un mes en Elim, en un oasis, el pueblo tenía que seguir. Bajó pegado al mar, como aferrándose a lo que aun le era conocido, pero tarde o temprano tendría que adentrarse en el desierto y seguir su camino. No es fácil, después de vivir tantos problemas y pasar un tiempo de reposo, pensar en tomar el camino de nuevo. Nosotros hoy debemos aprender de esto, que nada es permanente, que no podemos apegarnos a nada, ni poner tienda y asentarnos en ningún lugar, sino proseguir a la meta. Cada día, nuestro equipaje debe ser más liviano. La zona de confort o conocida, por lo regular no nos permite movernos y tenemos que movernos, los tiempos son difíciles y el apego puede ser un impedimento en el momento de la crisis, puede empeorarla en vez de aliviarla.
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