Hoy en día parece que el tiempo no nos alcanzara para nada. Hay tanto que hacer, tanta gente espera por nosotros, el hogar, los hijos, el trabajo, etc., pero en medio de tanta actividad física Yaweh quiere que reconozcamos que El está ahí cerca de nosotros, que las actividades físicas no tienen porque desconectarnos de El,
que vivir en Yeshua significa, dormir, comer, caminar, trabajar y aun adorar en El, por El y para El. La vida del creyente no es una vida sistematizada, igual a la de cualquier individuo, con unos cuantos momentos diarios de oración. NO. La vida de quienes seguimos a Yeshua, es una vida llena de emociones, llena de vivencias divinas, una vida bajo parámetros diferentes, donde pensamos, actuamos y adoramos bajo esos parámetros. Estamos llamados a ser separados. Nuestra vida diaria debe ser una continua adoración, reconociendo al Padre como único dador de toda buena dádiva y todo don perfecto. Pero aun viviendo en una continua adoración y reconocimiento de nuestro amado Salvador, debemos sacar momentos para estar a solas con El, en intimidad con El, donde yo le adoro y El me ama, donde yo me postro ante su presencia, derramo mi corazón ante El, y El me consuela, fortalece y unge para toda labor y misión. Venid adorémoslo.
Hay 11 invitados y ningún miembro en línea