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HALLOWEEN 

 

“No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortilegio, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos ... es abominación para con YHVH cualquiera que hace estas cosas ... perfecto serás delante de YHVH tu Elohim” -- Deuteronomio 18:10-13

 

Bueno, llego esa época del año de nuevo, cuando la gente se apresura a buscar el disfraz mas aterrador, vestir a sus hijos y aun ellos mismos como monstruos brillantes, personajes de ultratumba, todo, según ellos por la inocente y sana diversión de Halloween.  Cientos de años han cambiado totalmente la verdad real detrás del disfraz enmascarado de Halloween.

  Muchas personas ni siquiera son conscientes de los orígenes históricos de Halloween, ni les importa.  Sería bueno que te tomarás un tiempo para investigar y al menos, conscientemente decidir si disfrazas a tus hijos y los entregas en manos de satanás.

 

Desde los tiempos más remotos, en el año 400 AC, la antigua civilización celta se reunió para celebrar la fiesta del dios de la muerte, “Samhain”, durante la oscura noche del 31 de octubre, porque se pensaba que esa noche las almas de los muertos errantes visitaban a los vivos.  Celebración del equinoccio de otoño como época de cosecha, culminación del verano y muerte de la naturaleza.  

 

A la medianoche, los celtas ofrecían sacrificios humanos al dios de la muerte.  Las victimas del sacrificio eran conducidas por las calles de la aldea por los sacerdotes (druidas) que ritualmente se las ofrecían al señor de la muerte (satanás).  Por las agonías de la victima viva colocada en el altar, los sacerdotes adivinaban la suerte de la aldea, según la forma como el alma de la victima dejaba el cuerpo.  También durante la noche oscura, los sacerdotes encapuchados caminaban por las calles pasando de casa en casa pidiendo comida, bebida y como bono adicional, especial, querían a los hijos e hijas vírgenes para ofrecerlos como sacrificio a el dios de la muerte.  

 

En el año 834 d. C., el Papa Bonifacio IV pasó la celebración del "Día de Todos los Santos" de mayo, al 1 de noviembre. El día anterior se convirtió en la Noche de Todos los Santos, o Halloween. El Día de Todos los Santos fue un intento de librar a la gente del festival de Samhain junto con su hechicería y adivinación oculta.  Pero hoy en día Halloween es más popular que nunca.  Finalmente, la iglesia, debilitada por la complacencia, ya no lucho más contra la práctica de la brujería, todo lo contrario la toleró y la sigue tolerando y hasta el día de hoy, muchos de sus adeptos practican Halloween como una fiesta normal.  

 

Nosotros como creyentes que guardamos la Torah, rechazamos enfáticamente esta practica y oramos por todos aquellos que ignorantemente siguen la corriente del sistema y le entregan a sus hijos al mismo demonio.  Tal vez usted no vea las consecuencias inmediatamente, pero cuando su hijo/a crezca y se conviertan en drogadictos, prostitutas, personas sin moral ni temor de Dios, no pregunte ¿por que?.  Usted mismo lo condeno a esa vida.

Shalom