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CASA DE YHVH Y PUERTA DEL CIELO

 

“Y despertó Jacob de su sueño y dijo: Ciertamente YHVH está en este lugar, y yo no lo sabía… ¡Cuan terrible es este lugar!  No es otra cosa que casa de YHVH y puerta del cielo” – Génesis 28:16-17

 

Cuando YHVH llama a Abraham – Génesis 12:1-3 – lo llama a tomar posesión de la tierra.  La tierra que sería de su descendencia para siempre.  La estrategia de Abraham es digna de ser imitada hoy en día por todo creyente.  Génesis 12:6 dice que el cananeo habitaba la tierra, eso implicaba que la tierra era profana ya que sus habitantes adoraban dioses paganos.  No podemos olvidar que todo lo que pasa en el ámbito físico es producto de lo que ha pasado en el ámbito espiritual.  No existe vacío espiritual, tanto el ámbito físico como el espiritual pertenecen al Reino de YHVH o a las tinieblas.   Lo que Abraham hizo fue edificar altar a YHVH por donde pasaba para desalojar las tinieblas y establecer el Reino de YHVH. 

 

 

“Luego se pasó de allí a un monte al oriente de Bet-el, y plantó su tienda, teniendo a Bet-el al occidente y Hai al oriente; y edificó allí altar a YHVH, e invocó el nombre de YHVH” – Génesis 12:8.   Cuando la gente rechaza a YHVH y Su Camino (Tora), esta abriendo la puerta a la oscuridad, su lugar se convierte en un portal de demonios y la gente de dicho lugar vive y sufre las consecuencias.  Pero cuando edificamos altar a YHVH estamos abriendo una Puerta o Portal al Reino de YHVH.  Dicho lugar se convierte en una Puerta del Cielo.  El lugar de contacto entre la tierra y el cielo.   Lo vemos claramente cuando Jacob estaba huyendo de su hermano y sueña con la escalera que conectaba el cielo con la tierra – Génesis 28:12-15.  “Y llamó el nombre de aquel lugar Bet-el, aunque Luz era el nombre de la ciudad primero” – Génesis 28:19.   Era el mismo lugar donde Abraham había edificado altar a YHVH y había abierto puerta al cielo.  Jacob lo pudo experimentar.  

 

Al edificar altares a YHVH, Abraham estaba contendiendo con las tinieblas.  Esos altares abrían puertas al cielo y traían la presencia de YHVH al lugar, creando una atmosfera de justicia.  De eso se trata la guerra espiritual.  No hay terreno neutral, somos afectados por lo que pase en el lugar donde vivimos.  Nuestra guerra consiste en desalojar a las tinieblas y establecer el Reino de YHVH.  

 

¿Qué es un altar?  --  Es un lugar de luz en la impenetrable oscuridad del pecado, una puerta (portal) que une la realidad física con la realidad espiritual.  En otras palabras, un Altar = Una Puerta del Cielo.

 

Ahora, ¿debemos edificar altares físicos para crear esas puertas y contactos entre el cielo y la tierra?  --  “Vosotros sois el templo del Elohim viviente, como dijo Elohim:  Habitaré y andaré entre ellos, y seré su Elohim, y ellos serán mi pueblo” – 2 Corintios 6:16.  Todo templo tiene altar para ofrecer sacrificios y invocar el nombre de YHVH.  “Vosotros también como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual, y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios por medio del Mesías” – 1 Pedro 2:5.

 

Por medio de nuestro Mesías Yahushua, somos templo, altar, puerta del cielo para establecer el Reino de YHVH y desalojar las tinieblas por donde vayamos.  Pero debemos mantener el fuego del altar ardiendo, de lo contrario, nadie verá la luz de Su Gloria.  “Y el fuego encendido sobre el altar no se apagará, sino que el sacerdote pondrá en él leña (oración) cada mañana, y acomodará sobre él las grosuras (adoración, alabanzas) de los sacrificios de paz” – Levíticos 6:12.

 

La condición del mundo es deprimente, las tinieblas nos rodena por todas partes, el enemigo tiene cientos de altares y puertas del infierno abiertas.  Donde la voluntad de YHVH y su Tora es rechazada, florecen las tinieblas.  Como pueblo de YHVH estamos llamados a desalojarlos, a edificar altar a YHVH e invocar Su nombre rindiendo nuestra vida a EL.  

 

Shalom