El camino del amor siempre conduce a YHVH, ya que Él es amor, por eso nunca debemos temer porque el amor siempre encontrara el camino. Tal vez nadie te diga, te amo, tal vez nadie sostenga tu mano, pero el amor esta ahí, no diciéndolo, sino amándote, no sosteniendo tu mano, sino sosteniendo tu vida. Tal vez nadie te regale rosas, tal vez nadie te susurre al oído cosas hermosas, pero el amor está ahí, no dándote rosas, sino el universo entero, no susurrando a tu oído, sino subiendo a un madero transformando un grito de angustia en un canto de vida y de amor por ti, por mí.
El perfecto amor echa fuera el temor (1 Juan 4:18)