ORIGEN DEL DÍA DE SAN VALENTÍN
El día de San Valentín es conocido como el día para celebrar el romance y el amor. Pero los orígenes de este festival de caramelos y cupidos son en realidad oscuros y un poco confusos.
Aunque nadie ha señalado el origen exacto, un buen lugar para comenzar es la antigua Roma, donde los hombres acosaban sexualmente a las mujeres y las golpeaban.
Del 13 al 15 de febrero, los romanos celebraron la fiesta de Lupercalia (Festival de fertilidad). Los hombres sacrificaban una cabra y un perro, luego azotaban a las mujeres con la piel de los animales que acababan de matar.
Los románticos romanos "estaban borrachos y desnudos", dice Noel Lenski, un historiador de la Universidad de Colorado en Boulder. Las mujeres jóvenes realmente hacían fila para que los hombres las golpearan, dice Lenski. Ellas creían que esto las haría fértiles.
La brutal fiesta, incluía una lotería de emparejamiento, en la que los jóvenes sacaban al azar nombres de mujeres de un frasco. La pareja entonces estaría junta durante el tiempo que duraba el festival, o más, si la elección era satisfactoria.
Los antiguos romanos también pueden ser responsables del nombre de este moderno día de amor. El emperador Claudio II ejecutó a dos hombres, ambos llamados Valentine, el 14 de febrero de diferentes años en el siglo III DC. Su martirio fue honrado por la Iglesia Católica con la celebración del Día de San Valentín.
Más tarde, en el siglo V, el papa Gelasio I, decidió mezclar el día de San Valentín con el festival de Lupercalia. Eso no impidió que fuera un día de fertilidad y amor, celebrado igualmente con borracheras solo que ahora los cristianos no se quitaban la ropa.
Con el tiempo, la tradición se abrió camino hacia el Nuevo Mundo. La revolución industrial marcó el comienzo de las tarjetas de fábrica en el siglo XIX. Y en 1913, Hallmark Cards, comenzó la producción en masa de tarjetas de San Valentín. Febrero no ha sido el mismo desde entonces.
Hoy, el día de San Valentín es un gran negocio que ha enriquecido a muchos, y empobrecido a otros que hacen hasta lo imposible por complacer a su enamorado (da), gastando lo que no deben ni tienen.
Como pueblo de YHVH sabemos que no debemos celebrar nada que no se halle en la Torah, y que no glorifique a nuestro Padre Celestial.
Shalom