Categoría: Para meditar
Publicado el Jueves, 03 Enero 2019 00:31
Escrito por Rocio Salazar
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GRACIA, ¿LICENCIA PARA PECAR O EL MEDIO POR EL CUAL SOMOS LIBRES DEL PECADO PARA VIVIR UNA VIDA RECTA EN OBEDIENCIA A LA TORAH?

 

El evento en el jardín de edén, involucra mucho mas que comer del árbol prohibido, sin embargo es interesante notar que la primera transgresión fue contra las instrucciones dietéticas dadas por el Creador, las cuales el cristianismo considera legalismo, ya que a YHVH no le importa lo que comamos.

 

Si a El no le importa lo que comamos, ¿por qué molestarse dando instrucciones al respecto? Pero a nuestro Creador le importa muchísimo lo que comemos. Nos ha dado instrucciones relacionadas con la comida para separarnos y hay muchos beneficios de salud asociados con Sus instrucciones dietéticas.

 

 

Ahora, si no podemos regular lo que comemos, ¿cómo vamos a controlar los demás apetitos de la carne? No hablo de legalismo, sino de auto-control y obediencia, lo cual es un elemento escaso en la cultura cristiana moderna. Los mandamientos (Torah) están diseñados para ayudarnos a conquistar la carne de manera que podamos vivir en el espíritu. No comprender esta simple verdad, puede llevar a una persona por el camino de la destrucción.

 

En el caso de Adán y Eva, su pecado involucro desobediencia a los mandamientos y no entender que lo que YHVH permitía era bueno para ellos y lo que prohibía era malo. Ambos cruzaron la línea establecida por YHVH.  No distinguieron entre lo limpio y lo inmundo, entre la conducta recta y lo profano. Hacer esta distinción es crítica para todo aquel que desee permanecer en la presencia del Santo Elohim. Ellos profanaron la imagen del Creador con sus acciones.

 

El enemigo de la humanidad quiere que permanezcamos en un estado de depravación porque esa es su suerte y destino. El se rebeló contra YHVH y fue echado de Su presencia. Igualmente, la desobediencia de Adán y Eva les impidió permanecer ante la presencia del Padre. Es importante entender que sus acciones estaban específicamente ligadas a los Mandamientos. Es fundamentalmente importante entender este principio, el cual es ignorado por muchos que creen que la “gracia” de alguna manera niega la necesidad de vivir una vida recta, separada en obediencia a la Torah. Muchos consideran la “gracia” licencia para pecar y no el medio por el cual somos hechos libres del pecado.

 

Shalom