Gota de Amor - Diciembre 16/2011

Escrito por Rocio Salazar

“De tus mandamientos he adquirido inteligencia; por tanto, he aborrecido todo camino de mentira” (Salmo 119:104)


¿Cuántas veces hemos escogido un camino para luego arrepentirnos grandemente? Muchas veces, pues en la vida, diariamente nos enfrentamos con la toma de decisiones, algunas pequeñas, como: que comer, a donde ir, etc., pero otras de impacto eterno.

A veces, tomar decisiones es agobiante, y en esos momentos es cuando más apreciamos un buen consejo, una palabra de aliento, algo que nos ayude y nos guíe.  Dios ha prometido hacerlo: “Te haré entender y te enseñaré el camino en que debes andar” (Salmo 32:8).   Pero, ¿cómo nos guía Dios?  “Lámpara es a mis pies tu Palabra, y lumbrera a mi camino” (Salmo 119:105).  “Tu luz y tu verdad estas me guiarán” (Salmo 43:3).  Tenemos un manual de instrucciones maravilloso, la Biblia; en ella encontramos la guía para nuestra vida y sus intrincados momentos.  No es un libro de: “que hacer en caso de”, sino el libro con las instrucciones de Dios para, como vivir rectamente delante de Dios y de los hombres.  Es la Palabra de Dios, Su voluntad, es la Constitución del Reino de Dios.