Gota de Amor 22-jul-10

Escrito por Rocio Salazar

“Tú, pues, sufre penalidades como buen soldado del Mesías Yeshua.  Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado” (2Timoteo 2:3-4)


El soldado renuncia a sus derechos, a la comodidad de su hogar, al derecho de estar con su familia y amigos.  El soldado está completamente dispuesto y disponible a llevar a cabo las órdenes de su comandante, sin importar lo difíciles, peligrosas o exigentes que sean.  No puede cuestionar esas órdenes, tiene que confiar totalmente en su autoridad y obedecer.  Debe ser disciplinado y seguir un riguroso y estricto entrenamiento.  Como seguidores del Mesías, cada uno de nosotros, es un soldado de Su ejército, involucrado en una guerra y por consiguiente no podemos anteponer nuestros deseos a las órdenes y direcciones de nuestro comandante en jefe.  Nuestro único deseo debe ser el de obedecer y complacer a nuestra autoridad.  No debemos involucrarnos en los asuntos del sistema que violen directamente los estatutos y directrices establecidas para nosotros.  Debemos enfocarnos en nuestros deberes como soldados constantemente activos, seguir nuestro entrenamiento al pie de la letra, ser disciplinados y preparados para soportar cualquier situación que se presente en el camino, seguros de que nuestro Jefe sabe perfectamente el lugar y las circunstancias en que nos encontramos, y Su ayuda viene en camino.