Gota de Amor Septiembre 10/10

Escrito por Rocio Salazar

“Sed, pues, imitadores de Elohim como hijos amados.  Y andad en amor como también el Mesías nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros” (Efesios 5:1-2)


En nuestros primeros años, casi todo lo que aprendemos es copiando a nuestros padres.  Observamos lo que hacen, lo guardamos en nuestra mente, pensamos en ello y luego los imitamos.  Es sorprendente para los padres, ver lo cerca que han sido observados por sus hijos y luego imitados – y parece ser que imitamos

con mayor facilidad las cosas malas que las buenas.  Lo que papá y mamá hacen, se convierte en el ejemplo que ellos van a seguir.  El propósito de Elohim ha sido que los padres guíen a sus hijos en el camino correcto, siguiendo la Torah, pero contrario a la voluntad de Elohim, el hombre se desvió y usaron su libre albedrío para hacer los malo y no lo bueno, y por consiguiente guiar a sus hijos por el mal camino, tal vez no con enseñazas, pero si con el ejemplo.  Ahora, usted dirá: ¿Cómo imitar a Elohim si no lo puedo ver?  La respuesta es simple, las Escrituras dicen que Yeshua es la imagen del Elohim invisible.  Así, que, cuando miramos a Yeshua, podemos saber como es el Padre, y si tomamos nuestro patrón de vida de Su ejemplo, El construirá en nosotros y luego en nuestros hijos.  Cuando imitamos a Yeshua, nuestra vida es una ofrenda de olor fragante al Padre.  Tenemos un Padre maravilloso para imitar.