Cuando Esau escogió despreciar su primogenitura y Jacob escogió tomarla de él, el curso de la historia de una nación cambio. Al Esau despreciar su primogenitura, prácticamente, desprecio a Elohim, desprecio Sus bendiciones. Fue una decisión que no pudo ser revocada, aunque lo trato con lágrimas. Jacob conocía el valor de la primogenitura y cuando tuvo la oportunidad de obtener ese derecho, lo tomo inmediatamente.
A partir de ese momento, el favor y las bendiciones de Elohim estuvieron con Jacob y su descendencia. La Escritura dice que amo a Jacob, es decir le dio todos sus cuidados; y aborreció a Esau, la palabra aborrecer en hebreo quiere decir: lo consideró su enemigo. Muchas oportunidades se presentan a lo largo de la vida, que nos llevan por diferentes caminos, según la decisión que tomemos en el momento. La mayoría de la gente distingue entre el bien y el mal, pero algunas veces no tenemos que elegir entre el bien y el mal, lo cual es fácil, sino entro lo bueno y lo mejor, para no perdernos lo mejor de Elohim. Quienes tienen el hábito de preguntarle a Elohim antes de tomar una decisión, decidirán sabiamente. Pero la oportunidad más fundamental que se puede presentar en la vida de cualquier persona, es la oportunidad de aceptar al Mesías como su Salvador, porque en ese momento se está decidiendo entre la vida y la muerte. La vida, si lo aceptas, la muerte, si lo rechazas. Recuerda, esta decisión cambia por completo el curso de la vida.