Gota de Amor - Octubre 1/2010

Escrito por Rocio Salazar











“Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva” (Juan 7:37-38)


El Último Gran Día es llamado en Hebreo Simchat Torah (Alegría de la Torah), donde el pueblo es llamado a regocijarse por la Torah. Para aquellos que han malinterpretado la palabra “Torah” y la han traducido como “Ley” debe ser bien difícil el regocijarse en ella, más aún cuando están convencidos que fue abolida y ya no está en efecto. Torah son enseñanzas, instrucciones dadas por Elohim para Su pueblo. El Salmo 119 está lleno de manifestaciones gloriosas sobre la Torah, la llama; delicia, lámpara, verdad y en el versículo 9 dice que es lo único con que el joven puede limpiar su camino. La Torah puede ser comparada con agua pura, que brotó de la cima del Monte Sinaí y bajó con Moisés. Pero desde entonces la han llenado de basura, escombros, desperdicios y la han corrompido hasta el punto que ya no puede ser bebida más. Aquellos que tengan sed, deben ir a la fuente, a Yeshua, a la Torah verdadera, a la cima del monte. No beban de la Palabra (Torah) adulterada que el sistema religioso quiere darle, está contaminada por todo lo que el hombre le ha echado o quitado, mitos, historias, tradiciones, leyendas, y mal interpretaciones. Vamos a la fuente, a Yeshua y bebamos del Agua pura que El nos ofrece hoy.