Tener esta palabra impresa en nuestro corazón, estar seguros de ella y hacerla vida en nosotros, cambia por completo nuestra vida. Cuando estamos seguros que este es el día que Yaweh hizo para mí y que debo gozarme en él, dejo de quejarme, de molestarme o desesperarme por las cosas que pasen durante el día, porque sé que El lo ha permitido para mi bien, lo entienda o no. Frecuentemente nos perdemos de las cosas lindas de la vida por no mirar el día como una bendición de Yaweh.
Nos perdemos de una sonrisa, de un abrazo, de ver la belleza que hay a nuestro alrededor, de la lluvia que aparentemente es tan molesta pero que sin ella sería imposible disfrutar de tan maravillosa naturaleza. El día que Yaweh hace para nosotros trae todos los implementos necesarios para gozarnos en él. Trae la porción de amor, de tolerancia, de fe, de compasión, de paz, de seguridad, necesarias para vivirlo a plenitud, aun en medio de dificultades. Detengámonos un poco y disfrutemos de esa flor que está brotando, de los pajaritos que nos despiertan con su canto y aprendamos de ellos, que madrugan a alabar a Elohim por ese nuevo día. Disfrutemos de nuestra familia, hoy en particular hagamos algo que marque la diferencia en la vida de alguien. Y no olvidemos que: “Este es el día que hizo Yaweh, y debemos gozarnos en él”.