En 2Reyes leemos como los sirios creyendo que Israel venia contra ellos acompañado de otros ejércitos, huyeron dejando todas sus riquezas en el campamento, y como 4 leprosos que llegaron al campamento, al encontrar toda esa riqueza, empezaron a comer y a esconder todo. Inicialmente, querían disfrutar solos de la bonanza, fue después de reflexionar que decidieron ir a la ciudad y dar las buenas nuevas. A veces, nosotros actuamos como esos leprosos y cuando experimentamos la intervención divina en nuestra vida
nos olvidamos de compartir con otros. Mucha gente está en estos momentos luchando, con problemas emocionales, económicos, de salud, etc. y necesita saber a dónde ir, a quien acudir, y nosotros que hemos visto a Elohim actuar en nuestra situación nos quedamos callados. Es necesario compartir con los demás sobre las bendiciones de Elohim, es necesario compartir testificando de Su maravillosa intervención, es necesario contarle a aquellos con cualquier necesidad, sobre la fuente de vida, provisión y alimento para nuestra alma y espíritu que hemos encontrado en el Padre Celestial. Todos, en algún momento de la vida hemos experimentado algún tipo de esclavitud o atadura, y todos aquellos que hemos experimentado la liberación dada por Elohim, necesitamos contar, gritar desde la montaña sobre las bondades de Yaweh para que todo aquel en necesidad sepa a donde ir por la fuente de sanidad. Compartamos la buenas nuevas con los demás.