Gota de Amor - Octubre 13/2010

Escrito por Rocio Salazar

“Y si mal os parece servir a Yaweh, escogeos hoy a quien sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres… pero yo y mi casa serviremos a Yaweh” (Josué 24:15)

Cuando una nación escoge un partido político para gobernar el país, tiene que vivir con las consecuencias de su elección.  Igualmente, cuando nosotros elegimos servir a Yaweh o a los dioses del sistema, tenemos que asumir las consecuencias de dicha elección.  Cuando se elige un partido político, es por un período de tiempo, pero cuando elegimos servir a Elohim o no servirle, las consecuencias pueden ir más allá del ámbito del tiempo y afectan nuestro destino eterno.  Elegir los dioses del sistema es fácil y atractivo porque podemos ajustarlos a cualquier estilo de vida o comportamiento moral que queramos.  Es fácil seguir a un dios que te permite hacer lo que quieras, sin ninguna referencia de si lo que haces es bueno o malo para ti.  Y el sistema y sus dioses siempre distorsionan la verdad y venden una bien elaborada mentira.  Elohim es un Elohim vivo cuyo amor y cuya Torah nos provee márgenes de seguridad que nos garantizan protección, provisión, salud, y vida eterna.  Los tiempos son malos, ya es hora de tomar la determinación de seguir a Yaweh y amarlo con todo nuestro corazón, con toda nuestra mente y con todas nuestras fuerzas.  Es hora de fijar nuestra mirada solo en El y dejar cualquier dios del sistema que esté obstaculizando nuestra relación con El.  El sistema no fue hecho para protegerte sino para fallar y destruir.  En el final de los tiempos lo verás, pero no esperes a entonces para decidir a quién servir.  Hazlo ahora.