Gota de Amor - Octubre 21/2010

Escrito por Rocio Salazar

“El niño Samuel continuo ministrando a Yaweh bajo la dirección de Elí.  Ahora bien, en aquellos días Yaweh raramente hablaba, y no había visiones definidas” (1Samuel 3:1 – Biblia Kaddosh)


Los días del sacerdote Elí, fueron días muy duros.  Elí había fallado en enseñar a sus hijos el Camino de Yaweh – “Los hijos de Elí eran hombres impíos y no tenían conocimiento de Yaweh” – 1Samuel 2:12.  Así que si el sacerdote era negligente con su propia casa ¿qué podemos esperar con el pueblo que ya estaba acostumbrado a ir tras dioses ajenos y costumbres paganas?  Israel siempre se contaminó

con los pueblos vecinos y aprendió sus costumbres.  Desde que Elohim lo redimió de Egipto, vez tras vez, se desviaba y seguía pueblos que no tenían conocimiento de Elohim.  Le costó mucho a Israel asumir la identidad de ser el pueblo de Elohim.  Lo triste es que hoy también escasea la Palabra (Torah) de Yaweh.  Hay muchas corrientes y doctrinas, pero la mayoría están contaminadas con costumbres paganas igual que antes.  El pueblo de nuevo se contaminó con los pueblos vecinos y sus costumbres paganas (sistema).  No ha podido asumir y adoptar la identidad del pueblo de Elohim.  No ha entendido que ser Su pueblo implica ser Kaddosh (separado).  Que hay límites bien demarcados para el pueblo de Elohim y constantemente los violan y traspasan los linderos establecidos por Elohim.  No hay vision definida de Yaweh.  La mayoría de los profetas hoy en día han malinterpretado la función del profeta que es de volver el pueblo a la Torah y se han dedicado a profetizar de su propio corazón lo que desean para su grupo particular, solo quieren complacer el comezón de oír cualquier cosa que tiene el pueblo.  Finalmente, Elohim le envía un mensaje a Elí – “Yo juzgaré su casa para siempre, por la iniquidad que él sabe; porque sus hijos han blasfemado a Elohim, y él no los ha estorbado” –1Samuel 3:13.  Pidámosle a Yaweh que nos dé la sabiduría y la valentía para proclamar Su Torah, a tiempo y fuera de tiempo, para que no escaseé.