Aquí podemos ver que la Torah no fue abolida en el nuevo Pacto, lo que Elohim cambio no fueron Sus preceptos e instrucciones, sino el corazón del hombre.
Es decir, las instrucciones de Yaweh son las mismas, lo que hace ineficiente al antiguo Pacto no es la Torah sino el receptor de ella. En un corazón de piedra, la Torah mostraba el pecado, pero en un corazón de carne, nos muestra la gracia y misericordia de Elohim. Por eso Pablo dijo – “Hallé que el mismo mandamiento que era para vida, a mí me resulto para muerte” – Romanos 7:10. El salmo 119 es el Salmo de la Torah. Esta divido en 22 bloques de 8 versículos cada uno. Cada bloque representa una letra del Alefbet (alfabeto Hebreo). Sabemos que las 22 letras o bloques del Alefbet, son los bloques sobre los cuales está construida la vida, Yeshua es la Torah, y Yeshua mismo dijo: “Yo soy el camino, y la verdad, y la VIDA. O sea que la Torah es vida. Esa es la verdadera gracia. Por gracia soy salvo, no quiere decir que ya no estoy sujeto a la Torah, todo lo contrario. Gracia es la Torah en mi, Yeshua en mí. “Hermanos, no os escribo mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo que habéis tenido desde el principio; este mandamiento antiguo es la Palabra (Torah) que habéis oído desde el principio” – 1Juan 2:7.