Gota de Amor - Octubre 23/2010

Escrito por Rocio Salazar

“Y habiendo tenido consejo, hizo el rey dos becerros de oro, y dijo al pueblo: Bastante habéis subido a Jerusalén; he aquí tus dioses, oh Israel, los cuales te hicieron subir de la tierra de Egipto” (1Reyes 12:28)


El rey Jeroboam fue quien tomó y reinó sobre las diez tribus del reino del norte, cuando una vez muerto Salomón el reino se dividió.  Las Escrituras narran como no solo hizo becerros sino que también cambio las Fiestas de Elohim  y puso sacerdotes como él quiso.  “Sacrificó, pues, sobre el altar que él había hecho en Bet-el, a los quince días del mes octavo, el mes que él había inventado de su propio corazón, e hizo fiesta a los hijos de Israel” – 1Reyes 12:33.

A partir de Jeroboam, el reino del norte se apartó de Elohim y empezó a adorar dioses que no conocía en fechas que Elohim no había establecido, quebrantando así la Torah.  “No añadiréis a la palabra que Yo os mando hoy, ni disminuiréis de ella, para que guardéis los mandamientos de Yaweh vuestro Elohim que Yo os ordeno” – Deuteronomio 4:2.  Este fue el comienzo de lo que tenemos hoy en día en las iglesias.  Cuando el Mesías vino, restauró el Camino, la Torah, pero dos siglos más tarde los líderes, llamados hoy “padres de la iglesia” hicieron lo mismo que Jeroboam y cambiaron el Camino de Elohim inventado fechas y días no establecidos por Yaweh y han desviado al pueblo de Elohim a adorar lo que no es y a observar lo que Elohim no ha mandado.  No añadiréis y no disminuiréis.  La orden fue bien clara, pero los líderes no la han obedecido y enseñan al pueblo cosas inventadas de sus propios corazones o interpretaciones particulares de las Escrituras.  “Entonces tus oídos oirán a tus espaldas palabra que diga: Este es el camino, anda por él; y no echéis a la mano derecha, ni tampoco torzáis a la mano izquierda” – Isaías 30:21.  Pidámosle a Yaweh que agudice nuestros oídos para poder escuchar su guía e ir por Su Camino.