Gota de Amor - Octubre 27/2010

Escrito por Rocio Salazar

“En aquel tiempo estabais sin Mesías, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Elohim en el mundo” (Efesios 2:12)


“Vienen días, dice Yaweh, en los cuales haré un nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá” – Jeremías 31:31.  No hay un solo versículo en las Escrituras donde diga que Elohim hizo pacto con los gentiles.  Ya sea antiguo pacto, nuevo pacto o pacto renovado, como quieran llamarlo, siempre fue con la casa de Israel y la casa de Judá.

Entonces, ¿dónde estamos los gentiles? ¿Cómo podemos ser participes de los pactos, de la promesa, del Mesías?  Siendo injertados en el olivo, el cual es Israel.  En Romanos 11 Pablo explica claramente el proceso de inserción del pueblo gentil.  Efesios 3:6 – “que en unión con el Mesías y por medio de las Buenas Noticias, los gentiles habrían de ser coherederos, un cuerpo unido, y coparticipes con los judíos en lo que Yaweh ha prometido”.  Ahora, si lo que enseñan hoy en día, que la iglesia gentil es la esposa del Cordero y que el pueblo de Israel ya no es el escogido, entonces a ¿qué promesa se van a adherir, cuál mesías van a aceptar, qué pacto van a seguir?  No hay más pactos.  Aun el llamado nuevo pacto, dice Jeremías que fue con la casa de Israel y con la casa de Judá.  Si no amas a Israel y crees que fue desechado, te tengo una mala noticia, la única manera para entrar al Reino de Elohim, siendo tu gentil, es siendo injertado en Israel.  La nueva Jerusalén tiene doce puertas para entrar, cada puerta es una tribu de Israel, no hay ni una sola puerta que diga “puerta de los gentiles”, así que si no eres injertado en una de las 12 tribus, no tendrás por donde entrar.  Pero también te tengo una buena noticia, a través del Mesías podemos ser injertados y el Mesías es de la tribu de Judá.  Podemos entrar a la Nueva Jerusalén por la puerta de Judá, El mismo dijo que era la puerta, pero jamás podremos anular la promesa hecha a Israel, solo podemos darle gracias a Elohim que en Su misericordia nos ha unido a Su pueblo, Israel, a través de Su Hijo.