Gracia – del griego 5485 = Khar’-ece – significa: Influencia divina en el corazón y su reflejo en la vida. Don – del griego 1435 = Do’-ron – significa: regalo, especialmente sacrificio / ofrenda. Creo que este es uno de los versículos más mal interpretado de las Escrituras.
Nuestra mente occidental acostumbrada por el legado que Orígenes, considerado el padre de la iglesia, nos dejó, interpretamos todo como nos place. La palabra fe, en hebreo – Aman tiene varios significado, entre ellos: seguridad / confianza / crianza. La gracia por medio de la cual somos salvos, es la influencia divina al Elohim transformar nuestro corazón – “Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Esta es la cirugía más maravillosa que como seres humanos podamos experimentar, no hay manera de explicarla. El versículo continuo diciendo que es por medio de la fe, es decir: de la confianza que ponemos en Elohim, de la seguridad que el Ruaj le da a nuestro espíritu renovado de que la transformación ha sido todo un éxito. Ahora el reflejo de dicha influencia divina en nuestra vida, solo puede darse por lo que Elohim ha puesto en el corazón renovado del hombre – “Y pondré dentro de vosotros mi Ruaj, y haré que andéis en mis estatutos y guardéis mis preceptos y los pongáis por obra. Ponerlos por obra es obedecerlos. El versículo termina diciendo que esto es un don de Elohim, es decir un regalo; el sacrificio de Su Hijo, Yeshua, a través del cual nuestra transformación es llevada a cabo. Por la influencia divina de Elohim en tu corazón y el reflejo de ello viviendo una vida de obediencia a la Torah, es que sois salvos. Elohim nos da como regalo el sacrificio de Su Hijo.