Gota de Amor - Diciembre 7/2010

Escrito por Rocio Salazar

“La fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma… Tú tienes fe, y yo tengo obras.  Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras” (Santiago (Jacobo) 2:17-18)


Otra Escritura controversial y comúnmente usada fuera de contexto.  Para poder entenderla necesitamos conocer la mentalidad hebrea del escritor.  No podemos con nuestra mentalidad occidental heredada de la cultura greco-romana y moldeada por la filosofía griega,

comprender la profundidad de la Palabra de Elohim, escrita por autores hebreos y entregada al pueblo hebreo para ser revelada al mundo.  La palabra fe se ha convertido en el cliché popular para invitar a la gente a poseer cuanto desea: “¿Dónde está tu fe? Mantén la fe.  Tienes que tener fe. Tengo mucha fe. Debes dar un salto de fe. Etc.”  Algunas de las frases más populares.  Para el hebreo la fe va vinculada a la conducta.  Es decir: si dices creer en el Mesías, debes vivir bajo la Torah, obedecer al Padre como él lo hizo, vivir como él vivió.  “aunque no me creáis a mí, creed a las obras” – Juan 10:38.  Yeshua sabía que la única forma para que alguien creyera en él era viendo las obras del Padre en él.  Igualmente nosotros no podemos pretender que el mundo crea en nosotros, si no ve las obras.  Cuando dice muéstrame tu fe sin tus obras, nos está pidiendo que sustentemos nuestra fe, sin obras, lo cual es imposible.  La oración de fe no es un tiquete de salida del infiero, es un compromiso que implica vivir bajo los parámetros del Reino, si queremos ser ciudadanos del Reino.  Una persona no puede decir que es chilena y vivir bajo las leyes de Rusia.  Ahora, cuando Pablo en Romanos dice que por la obras de la ley nadie es justificado, se refiere a las obras o sacrificios del sacerdocio levítico, ya que dicho sacerdocio no está vigente hoy, el sacerdocio que opera hoy es el sacerdocio según el orden de Melquisedec, del cual Yeshua es el Sumo Sacerdote y quien con Su muerte abolió los sacrificios de animales, efectuando en su cuerpo el sacrificio perfecto y anulando la deuda que había en contra nuestro, mas no la Torah como muchos creen.  Si tu fe esta puesta en el Mesías, tu vida debe ser coherente con ella.