Después de la muerte de Salomón, el reino de Israel se dividió, como Elohim lo había dicho, como castigo por la apostasía de Salomón. El Reino del sur o Judá y el Reino del norte o Israel. Posteriormente, ambos fueron llevados cautivos por su desobediencia.
Israel fue llevado cautivo a Asiria y Judá a Babilonia. Judá regresó durante el tiempo de Esdras y Nehemías. Israel se mezclo con las naciones. Al reino del norte, Israel, también se le llama: Efraín. Jacob antes de morir bendice a los hijos de José, Manasés y Efraín, y los toma como suyos en lugar de José. Esta es la bendición de Efraín – “… su descendencia formará multitud de naciones” – Génesis 48:19. La palabra naciones en Hebreo es H1471 = goim = gentiles. Como puedes ver, como creyentes en el Mesías, no judíos, estamos conectados con Efraín. Dice Oseas que “Efraín fue una torta no volteada” – volteada en Hebreo es H2015 = regresar. Fue un pueblo que no regresó, pero Elohim ha prometido recogerlo. “Asimismo acontecerá en aquel tiempo que YHWH alzará otra vez su mano para recobrar el remanente de su pueblo que aun quede en Asiria, Egipto, Patros, Etiopía, Elam, Sinar y Hamat, y en las costas del mar… Efraín no tendrá envidia de Judá, ni Judá afligirá a Efraín” – Isaías 11:11 y 13b. Ambos estarán bajo el Mesías, ambos tendrán que arrepentirse. Judá tendrá que arrepentirse por no haber aceptado a Yeshua como Mesías y Efraín tendrá que arrepentirse por no haber aceptado la Torah y haberla tomado como cosa extraña. Hoy, Efraín está despertando a las raíces hebreas de su fe, por todo el mundo, miles de creyentes en Yeshua están entendiendo que el camino por donde deben andar, es el Camino trazado por Elohim a través de Su Torah, guiados por el Ruaj, y mostrado a través de nuestro Mesías Yeshua. “Escuchando, he oído a Efraín que se lamentaba: Me azotaste, y fui castigado como novillo indómito; conviérteme, y seré convertido, porque tú eres YHWH mi Elohim. Porque después que me aparté tuve arrepentimiento, y después que reconocí mi falta, hería mi muslo; me avergoncé y me confundí, porque lleve la afrenta de mi juventud” – Jeremías 31:18-19. Pidámosle perdón a Elohim por haber ido a Egipto por consejo y no a Él; por haber tomado su Torah como cosa extraña cambiándola por filosofías y doctrinas de hombres, por haber cambiado sus fiestas, días santos. Seamos torta volteada y volvamos a YHWH y Su Torah.