A todos los cristianos les gusta escuchar y saber que en Abraham son benditas todas las naciones de la tierra, de hecho, ese es el versículo que citan cuando van a afirmar que son descendencia de Abraham y por consiguiente pueblo de Elohim.
Por supuesto, Israel fue borrado del pacto y la Torah abolida. Génesis 26 narra el momento cuando Elohim reafirma su pacto con Abraham en Isaac y enfatiza la razón por la cual mantiene el pacto – por cuando Abraham oyó mi voz y guardó mi precepto, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes – más aún, Elohim sabía que Abraham enseñaría el Camino de YHWH a su descendencia – “Yo sé que mandará a sus hijos después de sí, que guarden el Camino de YHWH, haciendo justicia y juicio…” – Génesis 18:19. Así que si usted es descendencia de Abraham, guarda la Torah. Muchos creen que no tienen que guardar los mandamientos, la Torah, que fueron dados a Israel por un tiempo, pero que ahora vivimos bajo la ley del Mesías, la cual según ellos, no conlleva reglas específicas para el creyente, sino que todo debe ser hecho guiado por el amor. Que el creyente debe actuar motivado por el amor, es incuestionable, pero que no haya reglas para seguir, es totalmente falso. La Ley de Cristo, como la llaman en el Nuevo Testamento, es el mismo código moral escrito en la Torah, y que Yeshua mismo presentó como el estándar de conducta bajo el cual debe vivir todo seguidor del Mesías. En otras palabras, la Torah y la ley de Cristo, son sinónimos. Esta Torah tiene validez para el hombre de hoy – “hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la Torah, hasta que todo se hay cumplido” – Mateo 5:17. ¿Hay aún cielo y tierra? Si. Entonces la Torah sigue vigente. Los mandamientos, precepto y estatutos de YHWH están en efecto hoy y son la guía o código de conducta de todo seguidor sincero del Mesías, de todos aquellos que nos consideramos y sabemos que somos pueblo de Elohim y descendientes de Abraham, ya se físicos o por fe.