Aquí Juan nos está dando la prueba decisiva. De la forma más simple de comprender Juan explica cómo podemos estar seguros que le pertenecemos a Elohim: “Si guardamos su mandamientos (Torah)”.
Claro como el agua, si alguien dice que le pertenece a Elohim y no guarda su Torah, es un mentiroso. Los teólogos modernos, pastores, predicadores, maestros, escritores, etc. les gusta complicar lo que la Escritura hace simple. De alguna forma deben tergiversar el significado ya que según ellos la Torah, mal traducida como ley, está abolida. Ellos dirían: “lo que Juan quiso decir fue…” o “lo que eso verdaderamente significa es…”. ¿Por qué no toman la Escritura tal como es? Los escritores de la Torah escribieron directamente como el Ruaj les guiaba sin involucrarse en especulaciones teológicas teóricas, tratando de interpretar lo que el Ruaj quería decir. Escribieron exactamente lo que recibieron y el significado es claro. Aquel que demuestra su amor y lealtad a Elohim obedeciéndolo en todo, ese le pertenece a Elohim. Los impostores o aquellos que quieren ser pero no quieren sujetarse ni obedecer a sus mandamientos, no son de él. Eso es lo que la Escritura dice, no hay que buscarle interpretación especial. Así que todo aquel que clama conocer a Elohim y al Mesías Yeshua, debe andar como él anduvo. Nadie cree esto hoy. La mayoría enseña que Yeshua pagó para que yo no tuviera que hacer nada, que se hizo pobre para que yo fuera rico, que cumplió la ley para que yo viviera libre, etc. es bien difícil distinguir hoy entre los supuestos discípulo del Mesías y los seguidores del sistema materialista. Se confunden entre ellos. El ser separado no es enseñanza moderna ni encaja en la nueva teología cristiana. Ya es hora que el pueblo sepa la verdad. Si usted dice amar a Elohim empiece a vivir como Yeshua vivió, él guardo la Torah, fue obediente al Padre en todo. No permita que maestros con enseñanzas falsas le digan cómo vivir. Ponga sus ojos en Yeshua nuestro Salvador, Autor y Consumador de la fe, y viva como él vivió, es así de simple.