El cristianismo se ha convertido en una religión que practica la anarquía. Casi todas las denominaciones y sectas. Han rechazado la Torah de Elohim, la Torah del Tanaj (Antiguo Testamento), las Instrucciones dadas por Elohim para que camine todo aquel que desea ser parte de Su pueblo.
Al rechazar la Torah, han rechazado los Mandamientos, las Instrucciones que los guardarían de caer en falsas doctrinas y enseñanzas basadas en filosofías, sobre las cuales Elohim siempre nos ha advertido a través de sus profetas y siervos. El profeta Oseas describe el resultado de rechazar las Instrucciones de Elohim – “Mi pueblo fue destruido, porque le falto conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento, yo te echaré del sacerdocio; y porque olvidaste la Torah de tu Elohim, también yo me olvidaré de tus hijos” -- Oseas 4:6. Yeshua dijo exactamente lo mismo – “No todo el que me dice Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad” – Mateo 7:21-23. El término “hacedores de maldad” es en griego: Anomos = violadores de la ley o la Torah. La Torah fue dada como un instructor. El pueblo de Elohim necesita este instructor para guiarlo en su vida diaria. Sin la Torah no sabríamos como vivir una vida que agradara a Elohim. Sin la Torah, la iglesia cristiana se ha desviado, ha abrazado falsas doctrinas, y cada que practica esas doctrinas y costumbres falsas, está rechazando a Elohim y al Mesías. La Torah da instrucciones específicas sobre como Elohim desea que lo adoremos, como desea que comamos, nos comportemos, tratemos a los demás, y como debemos separarnos del sistema para cumplir su propósito. La iglesia cristiana ha rechazado estas instrucciones y se ha centrado en la práctica de costumbres y tradiciones basadas en mentiras, invalidando así la Palabra de YHWH.