El libro de Apocalipsis comunica una fuerte advertencia a la Congregación del Mesías Yeshua. Habla de la condición presente y del destino futuro del pueblo que llena las bancas de iglesias y dicen ser del Mesías. Habla de lo que está mal con la iglesia cristiana de los últimos días y le ruega que se arrepienta de su pecado y de su malvado camino.
Gráficamente muestra a la iglesia como una prostituta y le ruega a sus miembros: “Salid de ella pueblo mío”. “Oh YHWH, fortaleza mía y fuerza mía, y refugio mío en el tiempo de la aflicción, a ti vendrán naciones desde los extremos de la tierra, y dirán: Ciertamente mentira poseyeron nuestros padres, vanidad, y no hay en ellos provecho” – Jeremías 16:19. Esas mentiras han pasado de generación en generación convirtiéndose en un conjunto de creencias que no se parecen en nada a lo que enseñan las Escrituras. Nos han enseñado que Apocalipsis habla sobre lo que pasará en el futuro después que la iglesia haya sido arrebatada al cielo en un supuesto rapto pre-tribulación. Nos han enseñado que los dolorosos eventos de Apocalipsis no afectarán a la iglesia del Mesías. Nos han dicho que esas cosas serán para los incrédulos después que los creyentes hayan partido. Pero nada de eso es cierto. El libro de Apocalipsis ha sido dado a los “mensajeros de la congregación” como una advertencia y un ruego a examinarse así misma y arrepentirse para no ser recipiente de la ira final de Elohim. En los capítulos dos y tres, el Mesías Yeshua envía amonestaciones y advertencias a su pueblo porque no están obedeciendo su Palabra. Desde ahí hasta casi el final del libro, Elohim envía dificultades, calamidades y desastres a los habitantes de la tierra para hacer que Su pueblo y el resto de la humanidad se arrepienta. Y al final del libro, justo antes de que la ira final de YHWH sea derramada, muestra a la iglesia como una prostituta que no se quiere arrepentir de su prostitución y le ruega a los verdaderos creyentes: Salid de ella pueblo mío”. Y aquellos que rehúsan dejar las prácticas babilónicas serán juzgados.