La Biblia es el mensaje del Creador para su creación. La pregunta es: ¿Cómo autentica el Creador su mensaje? ¿Cómo le prueba a la creación que fue Él quien envió el mensaje?
La profecía valida las Escrituras y prueban la existencia del Creador. Hay alrededor de 10.835 profecías en la Biblia, algunas son maldiciones y castigos, otras son bendiciones y redención. Unas se han cumplido y aprendemos de ellas, otras están por cumplirse y son las que estamos esperando con expectativa y llenos de gozo. Están organizadas en tres categorías: La Tierra – profecías acerca de la tierra del pueblo Hebreo. El Mesías – hay más de 200 profecías con relación al Mesías. Los Últimos Tiempos – Escatología: son profecías que tienen que ver con la muerte y resurrección, el fin de la era, el juicio Divino y el mudo futuro. El profeta Daniel profetizó que la ciencia aumentaría en los últimos tiempos – “Pero tú, Daniel, cierra las palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin. Muchos correrán de aquí para allá, y la ciencia aumentará” – Daniel 12:4. Pedro nos dice que la profecía nos da esperanza y que debemos estar vigilantes – “Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones” – 2Pedro 1:19. La profecía debe guiarnos a YHWH. La profecía nos recuerda que la Mano de YHWH está en control del curso de la historia de la humanidad. La profecía nos asegura que el bien triunfa sobre el mal y nos da esperanza de un mundo futuro lleno de paz y justicia. Pero tengamos cuidado, para muchos las visiones apocalípticas les sirve como medio de manipulación de las masas. Usan la profecía como don para ejercer dominio sobre el pueblo. Deuteronomio 13:1-5 nos da claramente la pauta para saber si el profeta es de YHWH o no. Seamos sabios y sigamos la enseñanza de 1Tesalonicenses 5:19-21 –“No apaguéis el Ruaj. No menosprecies las profecías. Examinadlo todo, retened lo bueno”.