Gota de Amor - Marzo 30/2011

Escrito por Rocio Salazar

“Sin profecía el pueblo se desenfrena; mas el que guarda la Torah es bienaventurado” (Proverbios 29:18)


La Biblia es el mensaje del Creador para su creación.  La pregunta es: ¿Cómo autentica el Creador su mensaje? ¿Cómo le prueba a la creación que fue Él quien envió el mensaje?

La profecía valida las Escrituras y prueban la existencia del Creador.  Hay alrededor de 10.835 profecías en la Biblia, algunas son maldiciones y castigos, otras son bendiciones y redención.  Unas se han cumplido y aprendemos de ellas, otras están por cumplirse y son las que estamos esperando con expectativa y llenos de gozo.  Están organizadas en tres categorías: La Tierra – profecías acerca de la tierra del pueblo Hebreo.  El Mesías – hay más de 200 profecías con relación al Mesías.  Los Últimos Tiempos – Escatología: son profecías que tienen que ver con la muerte y resurrección, el fin de la era, el juicio Divino y el mudo futuro.  El profeta Daniel profetizó que la ciencia aumentaría en los últimos tiempos – “Pero tú, Daniel, cierra las palabras  y sella el libro hasta el tiempo del fin.  Muchos correrán de aquí para allá, y la ciencia aumentará” – Daniel 12:4.  Pedro nos dice que la profecía nos da esperanza y que debemos estar vigilantes – “Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones” – 2Pedro 1:19.  La profecía debe guiarnos a YHWH.  La profecía nos recuerda que la Mano de YHWH está en control del curso de la historia de la humanidad.  La profecía nos asegura que el bien triunfa sobre el mal y nos da esperanza de un mundo futuro lleno de paz y justicia.  Pero tengamos cuidado, para muchos las visiones apocalípticas les sirve como medio de manipulación de las masas.  Usan la profecía como don para ejercer dominio sobre el pueblo.  Deuteronomio 13:1-5 nos da claramente la pauta para saber si el profeta es de YHWH o no.  Seamos sabios y sigamos la enseñanza de 1Tesalonicenses 5:19-21 –“No apaguéis el Ruaj. No menosprecies las profecías. Examinadlo todo, retened lo bueno”.