Elohim nos ha redimido con su propia muerte en el madero, no para que quebrantemos su Torah y vivamos como nos plazca, sino para que lleguemos a ser lo que Él ha determinado que seamos.
Nos ha creado para buenas obras. Y ha definido esas buenas obras y nos ha instruido en lo que le place en la Torah (los primeros cinco libros del Antiguo Testamento). Y nos ha redimido de nuestros pecados para que cumplamos Su propósito al crearnos, el cual es andar en buenas obras, es decir: obedeciendo Sus mandamientos. Si entendemos el propósito de nuestra existencia, y el precio que Elohim pagó por nuestro rescate del pecado, podemos empezar a entender lo que significa pertenecer a Elohim. Y sabremos reconocer a un creyente genuino cuando lo veamos. La respuesta de una fe autentica puede ser claramente identificada por el comportamiento externo de una persona. Esto es lo que Yeshua quiso decir cuando le advirtió a Sus discípulos que tuvieran cuidado de los falsos profetas, que vienen vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos feroces. Por sus frutos los conocerás. “Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos… No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad” – Mateo 7:15-23. La palabra traducida aquí como “maldad” es del G 458 = anomia = transgresor de la ley / violador de la Torah. YHWH no es burlado por aquellos que confiesan una fe superficial. Cuando alguien dice que “Yeshua es Señor”, y quebranta la Torah todo el tiempo, haciendo lo que le place, podemos concluir con plena seguridad, que su fe no es genuina. Un creyente genuino se reconoce por su estilo de vida y su comportamiento separado como pueblo de YHWH.