Gota de Amor - Mayo 2/2011

Escrito por Rocio Salazar





“Y YHVH dijo a Moisés: He aquí yo os haré llover pan del cielo” “Porque el pan de Elohim es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo” (Éxodo 16:4 – Juan 6:33)


El pueblo no tenía que comer y de nuevo murmuró. Es bien peculiar la actitud del ser humano ante la escasez o la calamidad, la tendencia es de murmurar en vez de buscar a Elohim y confiar. Todos los víveres que el pueblo había sacado de Egipto se habían acabado y la pregunta ahora era: ¿cómo iban a sobrevivir? Todo el viaje por el desierto estuvo lleno de pruebas y milagros. Elohim estaba a punto de efectuar otro, de dar otra sombra, de mostrar otra señal, de darles otra pista sobre su glorioso futuro. Pero el pueblo ante la necesidad física no percibió la magnitud del mensaje que YHVH quiso darle al pueblo a través del maná. Un día, el verdadero Maná descendería del cielo y les daría el verdadero alimento que sustenta la vida. Yeshua trató de explicarlo de nuevo – “yo soy el pan de vida. Vuestros padres comieron el maná en el desierto y murieron. Este es el pan que desciende del cielo, para que el que de él come, no muera” – Juan 6:48-50. ¿Estamos nosotros comiendo del verdadero maná? ¿Nos estamos alimentando del pan del cielo? O ¿seguimos comiendo la basura que el sistema religioso ha estado dando al pueblo por siglos? Yeshua es el verdadero pan, Yeshua es el verbo hecho carne, Yeshua es la Torah de YHVH. Ese es el verdadero Maná del que debemos comer.