Gota de Amor - Mayo 7/2011

Escrito por Rocio Salazar





“Pero yo extenderé mi mano, y heriré a Egipto con todas mis maravillas que haré en él, y entonces os dejara ir” (Éxodo 3:20)


Era plan de Elohim endurecer el corazón de Faraón para llevar a cabo sus milagros y mostrarle al Faraón y los egipcios quien era el verdadero Elohim, y también para que Su pueblo estuviera seguros que El cuidaría de ellos durante su peregrinaje por el desierto. Las plagas están divididas en tres grupos. Las tres primeras plagas – sangre – ranas – piojos – fueron iniciadas por Aarón sin la vara de Moisés y tenían que ver con agua y tierra. Las tres siguientes – moscas – ganado – ulceras – fueron iniciadas por YHVH sin la vara de Moisés y tenían que ver con aquellos que habitaban la tierra. Las tres siguientes – granizo – langostas – oscuridad – fueron iniciadas por Moisés con su vara y revelan el poder de YHVH. Con cada plaga, Elohim endurecía más el corazón de Faraón, reducía a los egipcios a una vida de inseguridad en su propia tierra, rodeados de gente extraña, los despojaba de su orgullo, sus posesiones y su sentido de superioridad reduciéndolos a una total sumisión al pueblo de Israel hasta el punto de querer despojarse todo y entregar sus posesiones a estos extraños con tal de ser libres de ellos. Finalmente trajo la muerte de los primogénitos y le mostro de una vez por todas a Faraón que YHVH era el Elohim del universo y que ante El, un día se doblaría toda rodilla y le adoraría. En estos tiempos, Elohim está a punto de ejecutar de nuevo juicios contra el sistema y sus faraones y de nuevo librará a Su pueblo de la mano opresora del enemigo.