Gota de Amor - Mayo 19/2011

Escrito por Rocio Salazar





“Cuando tienen asuntos, vienen a mí; y yo juzgo entre el uno y el otro, y declaro las ordenanzas de Elohim y sus leyes” (Éxodo 18:16 y 20)


Moisés fue el encargado de mostrarle el camino al pueblo de Elohim. Hoy sigue siendo el encargado de mostrarnos el camino a través de la Torah. Pero a los creyentes hoy en día se les enseña a ignorar a Moisés. Aún así, muchos repiten la historia de Israel en el desierto. Siempre hay algunos que no escuchan, que quieren seguir su propio camino, que creen que conocen un camino mejor o que quieren escoger otro líder. Pero no podemos inventar nuestro propio camino a Canaán, solo hay uno. Cada parada de Israel en el desierto fue programada por YHVH, el lugar, el tiempo pasado ahí, las enseñanzas, todo seguía el diseño divino para formar una nación, para hacer de unos pastores, un pueblo que impactara a las naciones. “Mirad, yo os he enseñado estatutos y decretos, como YHVH mi Elohim me mandó, para que hagáis así en medio de la tierra en la cual entráis para tomar posesión de ella. Guardadlos, pues, y ponedlos por obra; porque esta es vuestra sabiduría y vuestra inteligencia ante los ojos de los pueblos, los cuales oirán todos estos estatutos, y dirán: Ciertamente pueblo sabio y entendido, nación grande es esta” – Deuteronomio 4:5-6. El viaje por el desierto explica el plan de Elohim para la vida del verdadero Israelita. Esta verdad nos hará libres si la miramos no solo como una historia. Meditemos en ella, digirámosla, salgamos de Egipto, sigamos a Moisés, él fue el elegido para mostrarnos a través de la Torah el Camino – Yeshua – “Si creyereis a Moisés, me creeríais a mí, porque de mí escribió él” – Juan 5:46.