“Desde que me metí en esto y decidí seguir al Señor, todo me sale mal” – ¿Le suena familiar esta frase? Muy común, se escucha con frecuencia. Es la conclusión natural de aquellos que han mal interpretado el mensaje de Yeshua y creen que el vivir una vida separada para YHVH, es salir de problemas,
tener todo, y además, se supone que Elohim debe estar muy agradecido con ellos y les debe suplir de todo. Usted dirá: “son promesas”. Sí, pero no son el motivo principal que nos debe llevar a YHVH, son el resultado de cómo dijo Yeshua: “buscad primero el Reino de Elohim y Su justicia (Torah), y todas estas cosas os serán añadidas” – Mateo 6:33. En el caso de Jeremías, la queja la hacen al contrario, no es desde que decidieron seguir a YHVH y vivir bajo la Torah, sino desde que dejaron de adorar sus otros dioses, lo cual es igual. Muchos asumen que YHVH les debe algo, pero no es así. YHVH declara la razón por la cual el pueblo carece de Su protección – “pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Elohim, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír” – Isaías 59:2. Expresar que desde que dejamos el sistema y sus dioses, todo nos sale mal, es mostrar lo que realmente hay el corazón. No hay verdadero arrepentimiento, de hecho, igual que el pueblo en el desierto deseó volver a Egipto donde tenían carne y pan en abundancia, aunque fueran esclavos, el pueblo hoy, cuando se le presenta un problema, desea volver a buscar soluciones en el sistema y le reclama a YHVH, en vez de recordar de donde los ha sacado y esperar en Él y su salvación. “No te des prisa con tu boca, ni tu corazón se apresure a proferir palabra delante de Elohim; porque Elohim están en el cielo, y tú sobre la tierra; por tanto, sean pocas tus palabras” – Eclesiastés 5:2”