Gota de Amor - Julio 6/2011

Escrito por Rocio Salazar

“Porque los montes se moverán, y los collados temblarán, pero no se apartará de ti mi misericordia, ni el pacto de mi paz se quebrantará, dijo YHVH, el que tiene misericordia de ti” (Isaías 54:10)


Una relación de pacto, quiere decir que dos partes se unen y entran en un pacto en el cual ambas partes tienen responsabilidades que cumplir.  Los pactos con nuestro Creador, nos hacen parte Su Reino, donde hay responsabilidades y derechos.

Pero no todos entran en pacto con YHVH y solo aquellos que lo hacen, están unidos a Él y son responsables de observar las reglas del pacto.  “Y él os anunció su pacto, el cual os mandó poner por obra; los diez mandamientos, y los escribió en dos tablas de piedra” – Deuteronomio 4:13.  Los diez mandamientos son diez secciones de la Torah.  Los cinco primeros cubren la relación YHVH – hombre y los cinco restantes la relación hombre – hombre.  En total son 613 mandamientos que cubren todo lo relacionado con la vida en comunidad y la relación del pueblo de Elohim con su Creador.  YHVH nos ha dado en Su Torah, toda la guía para vivir una vida sana, recta y separada para El.  En ella encontramos reglas para todas las áreas de nuestra vida.  “Cuidarás de poner por obra todo mandamiento que yo os ordeno hoy, para que viváis, y seáis multiplicados, y entréis y poseáis la tierra que YHVH prometió con juramento a vuestros padres” – Deuteronomio 8:1.  El pacto antes del madero y después del madero, es el mismo.  No hay un pacto nuevo, a través de los profetas Jeremías y Ezequiel, YHVH explicó que el pacto sería renovado y los diez mandamientos que una vez fueron escritos en piedra, serían puestos en el corazón del hombre y a través del Ruaj, Elohim capacitaría al pueblo para cumplirlos.  “Os daré un corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi Ruaj, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos y los pongáis por obra” – Ezequiel 36:26-27.