Isaías habla del tiempo futuro cuando los dispersados de ambas Casas regresarán a la Tierra de Israel como un ejército unido para recuperar la tierra de sus enemigos. Abdías 17 lo confirma –
“Mas en el monte de Sion habrá un remanente que se salve; y será santo, y la casa de Jacob (las doce tribus) recuperará sus posesiones. Abdías 18 – “La casa de Jacob será fuego, y la casa de José será llama, y la casa de Esaú estopa, y los quemarán y los consumirán; ni aun resto quedará de la casa de Esaú, porque YHVH lo ha dicho” – Un gran número de descendientes de la casa de Esaú (Edomitas) están actualmente ocupando espacio dentro de las fronteras del Estado de Israel. Son los “Palestinos”, los refugiados de Jordania echados. Según Abdías 18, los descendientes de Jacob un día acabarán con la casa de Esaú. Zacarías habla de la reunión de las dos casas. Serán un reino de nuevo, y tendrán un solo Rey, al Mesías Yeshua. “Porque yo fortaleceré la casa de Judá, y guardaré la casa de José, y los haré volver; porque de ellos tendré piedad, y serán como si no los hubiera desechado; porque yo soy YHVH su Elohim, y los oiré” – Zacarías 10:6. La profecía de Ezequiel 37 se está cumpliendo ante nuestros ojos – “Júntalos luego el uno con el otro para que sean uno solo… y los haré una nación en la tierra, en los montes de Israel, y un rey será a todos ellos por rey; y nunca más serán dos naciones, ni nunca más serán divididos en dos reinos” – Ezequiel 37:15-28. La casa de Israel, las diez tribus que fueron dispersadas a todas las naciones, y la casa de Judá, los hoy llamados judíos, un día serán una sola, serán la casa de Jacob, el Israel de Elohim. Serán un reino de sacerdotes, un pueblo santo, separado para YHVH.