La palabra “apostatar” del G868 = Aphistemi = desistir / abandonar / apartarse. Doctrinalmente, todo lo que el hombre toca, lo corrompe. Elohim fue muy claro concerniente a quitar o añadir a Su Torah – “No añadiréis a la palabra que yo os mando, ni disminuiréis de ella, para que guardéis los mandamientos de YHH vuestro Elohim” – Deuteronomio 4:2. Después de la destrucción del Templo en el año 70 D.C., todo cambio para los discípulos del Mesías.
6. En el año 73 D.C. – Los romanos llevaban 3 años acabando con los judíos rebeldes, lo cual terminó con la caída de Masada, la última fortaleza de los Zelotes contra los romanos.
7. Desplazamiento de Jerusalén a Pella – para los seguidores del Mesías, Pella ubicada a 60 millas al Noreste de Jerusalén, llego a ser un importante centro de actividades. La falta de apoyo de ellos al movimiento contra Roma no les hizo ningún bien a los ojos de la comunidad judía. Frente a la crisis nacional, tal falta de patriotismo, estigmatizó a los Mesiánicos como desleales y traicioneros. Más aún, la salida de Jerusalén y el apartarse del Templo, afectó la ya creciente desunión entre judíos tradicionales y seguidores del Mesías. La primera revuelta judía, fue un punto crucial en la historia del judaísmo. Hasta el año 70, los seguidores del Mesías era un grupo hijo del judaísmo, pero después de la revuelta, abandonaron el nido.
8. Después de la revuelta judía, el sistema del Templo junto con los Zelotes, Saduceos y Esenios desaparecieron y solo el sistema Farisaico sobrevivió y en Yavneh, una ciudad al occidente de Jerusalén, aparece el judaísmo rabínico. Allí, los líderes judíos tomaron una postura firme contra los seguidores del Mesías llamándolos “herejes”
9. A medida que se predicaban las Buenas Nuevas, más y más gentiles se convertían y el balance de poder e influencia dentro de la comunidad primitiva, empezó a cambiar de judíos a gentiles y para principios del segundo siglo los centros de creyentes más concentrados e influyentes, se hallaban en Antioquía y Roma.
10. Entre los años 132 – 135, se dio la Segunda Revuelta Judías. En ese momento, un hombre llamado Simón Bar Kokhba, guío otra revuelta contra los romanos y muchos de los líderes religiosos judíos declararon a Bar Kokhba como el Mesías. Después de varios años de conflicto, los romanos vencieron a los judíos y los expulsaron de Jerusalén, pero permitieron a los seguidores del Mesías que ya habían adoptado el nombre de “cristianos” permanecer en la ciudad si renunciaban a su judaísmo. Cambiaron el nombre de la ciudad por: “Aelia Capitalina” y a Judea le dieron el nombre de Palestina en honor a los Filisteos, los antiguos enemigos de Israel.
11. Al mismo tiempo, aparece un antisemita supuesto padre de la iglesia llamado Marcion quien influenciado por el pensamiento dualista Griego, originó y promulgó la idea entre todos los creyentes del segundo siglo, que el Elohim de la Torah era malo y justiciero y su Torah diabólica, una carga e imposible de cumplir, mientras que “Iesus” (nombre dado al Mesías), era todo amor, misericordia y gracia y los había hecho libres de la Ley de Moisés. Aunque, eventualmente, Marcion fue declarado hereje por los padres de la iglesia, la semilla de sus ideas tomó raíz en el cristianismo y eventualmente dio origen a la teología de la dispensación, prevalente en el cristianismo hoy en día, y que dice que YHVH tiene una Torah, pacto y requisitos de salvación para los judíos y otro para los gentiles.
12. Entre el siglo segundo y el cuarto, los romanos continuaron su persecución de los judíos a través de todo el Imperio Romano. Los cristianos vieron que era importante, para su preservación, distanciarse de los vínculos judíos, de las similitudes y de cualquier creencia que se pareciera a las de ellos, no importaba si fueran bíblicas basadas en la Torah o no. Eventualmente, unieron sus fuerzas con los romanos y se convirtieron en la religión estatal. El domingo se convirtió en el día de adoración, reemplazando el Shabbat; y se prohibió toda práctica religiosa basada en la Torah. Para ese entonces, la comunidad que seguía al Mesías y guardaba la Torah, se apartó completamente de sus raíces hebreas y llegó a ser una entidad religiosa totalmente antagónica a los principios doctrinales de los primeros creyentes del libro de los Hechos.
13. Luego siglos más tarde llega la Reforma Protestante que da origen a la separación de muchos creyentes de la iglesia estatal y nacen cientos de denominaciones protestantes – evangélicas que desafortunadamente retienen muchas de las creencias y prácticas no bíblicas de la iglesia madre. El origen del cristianismo hoy en día, no es la congregación primitiva de los apóstoles, no es la Torah, es Roma. Necesitamos volver a las raíces hebreas de nuestra fe. Shalom