El Tabernáculo – Mishkan – fue construido alrededor del año 1.450 A.C. al pie del Monte Sinaí. Su construcción tomó más o menos un año. Todo Israel contribuyó a su construcción.
Sin embargo, YHVH escogió dos artesanos a los cuales llenó con Su Ruaj para la obra – “Habló YHVH a Moisés, diciendo: Mira, yo he llamado por nombre a Bezaleel… y lo he llenado del Ruaj de Elohim, en sabiduría y en inteligencia, en ciencia y en todo arte, para inventar diseños, para trabajar en oro, en plata y en bronce, y en artificio de piedras para engastarlas, y en artificio de madera; para trabajar en toda clase de labor. Y he aquí que yo he puesto con él a Aholiab” – Éxodo 31:1-6. Esto nos enseña que la obra de YHVH es un esfuerzo conjunto de todo el cuerpo del Mesías, pero que YHVH unge a algunos con dones especiales para llevar a cabo Su plan y propósito especifico – “Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función, así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en el Mesías, y todos miembros los uno de los otros. De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe; o si de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza, el que exhorta, en la exhortación; el que reparte, con liberalidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría” – Romanos 12:4-8. El Tabernáculo tenía tres partes principales: el atrio donde hayamos el lavamiento, el juicio y la muerte, en el Santuario encontramos la luz, el pan y la fragancia y el lugar Santísimo, donde reposa la gloria de YHVH, allí encontramos la unción, la misericordia, la intimidad del YHVH con su pueblo. Muchos creyentes viven su vida en el atrio, crucificando al Mesías día a día, buscando purificarse por sus propios medios a través de rituales, mas no obedeciendo a la Torah. La vida del creyente, manifiesta en qué lugar del Tabernáculo habita.