Yeshua habla de dos clases de paz – Shalom – la que da el mundo y la que El nos da. La paz que viene de Él, es un don y no tiene su origen en ninguna fuente humana, ni por esfuerzos humanos.
YHVH santificó el día séptimo – Shabbat – es decir, lo consagró y lo apartó de los otros seis días de la semana para un propósito especial. No hizo esto con ningún otro día. El Shabbat tiene el sello del Creador sobre él y junto con el sello, vine la bendición – “Porque en seis días hizo YHVH los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, YHVH bendijo el día de reposo y lo santificó” – Éxodo 20:11. Está enumerado como uno de los Diez Mandamientos. El saludo común entre quienes guardan el Shabbat es: “Shabbat Shalom”. No hay una palabra en el idioma español como la palabra hebrea “Shalom” que significa no solo paz, sino completa paz, bienestar, gozo y felicidad en todo el sentido de la palabra – en espíritu, alma y cuerpo. Hay una paz y reposo especial en lo más profundo del alma y del espíritu, cuando entramos en el santuario espiritual del Shabbat para estar en comunión con nuestro Creador y cuando nos reunimos a estudiar la Torah. Hay una bendición de paz especial sobre el Shabbat que no la hay sobre ningún otro día de la semana. “Shabbat Shalom” – no hay Shalom como esta.