Gota Diaria 13-07-2026

Escrito por Rocio Salazar

La maldición de YHVH está en la casa del impío, pero bendecirá la morada de los justos (Proverbios 3:33)

Este versículo parece sencillo, sin embargo, en hebreo revela cierta discrepancia.  La palabra para casa utilizada en referencia a los impíos es – bayit – mientras que la palabra para morada empleada en referencia a los justos es – niveh -. Bayit describe una vivienda permanente, mientras que niveh alude a un espacio temporal.  Resulta incongruente que se asocie a los impíos con un hogar sólido y duradero, mientras que a los justos se le vincula con un lugar de residencia frágil y efímero.  Los sabios hebreos explican que el versículo refleja la manera en que los impíos y los justos perciben la vida.  Los impíos ven este mundo como su morada permanente y viven para el presente sin pensar en el futuro ni en la vida venidera.  En cambio, los justos consideran que su estancia en la tierra es pasajera.  Reconocen que su hogar – su niveh – es meramente temporal.  Esto guía sus acciones, pues valoran mucho más el caminar en la Tora haciendo la voluntad e YHVH que en las posesiones materiales. Reconozcamos que nuestra morada es temporal, que nuestra estancia aquí es breve y que nuestras posesiones son simplemente un medio para hace el bien.  Valoremos la vida eterna por encima de la comodidad pasajera. Así, seremos abundantemente bendecidos, tanto en esta vida fugaz como – lo que es más importante – por toda la eternidad. Vivimos un día a la vez.